El viaje - Viernes 16
Desayuno a bordo.
Las personas que tengan la visita opcional al Gran Templo y Pequeño Templo en Abu Simbel saldrán de madrugada hacia el lago Nasser. El resto del grupo tendrá mañana libre para poder disfrutar de un paseo en faluca o conocer el Museo Nubio, etc.
Adentrándose en territorios nubios, al sur de la primera catarata, Ramsés II dejó diversas construcciones que ensalzan especialmente su heroicidad como militar y que sirvieron para alimentar su megalomanía. Entre todas estas construcciones destacan por su monumentalidad los templos de Abu Simbel. El Gran Templo fue dedicado al faraón y a su identificación como ser divino; incluso el conjunto se diseñó para que durante los solsticios los primeros rayos del sol se filtraran hasta las profundidades del santuario, iluminando al rey sentado entre los dioses, demostrando así su poder sobre la propia naturaleza.
El llamado Pequeño Templo de Abu Simbel se dedicó a Nefertari, la que fue su esposa principal y aquí también divinizada y adorada en fusión con la diosa Hathor.
Los templos de Abu Simbel tuvieron que ser trasladados tras la construcción de la Alta Presa, debido a la amenaza de las aguas. Sus dimensiones, a lo que se suma el hecho de ser un templo excavado en las entrañas de una montaña, dificultaban mucho las tareas de salvamento que bajo bandera de la UNESCO se desarrollaron tanto en egipto como en Sudán. No obstante, sumando la maravilla de la técnica moderna a la maravilla de la técnica antigua, entre 1964 y 1968, el templo fue dividido en grandes bloques y trasladado unos 65 metros más arriba de su emplazamiento original. Por este motivo, la mirada de Ramsés II sigue contemplando desde sus colosos el amanecer de cada nuevo día.
Regreso a Asuán y almuerzo a bordo.
Por la tarde, clase: Historia del Arte II: desde el Imperio Medio hasta la muerte de Cleopatra VII. Principales acontecimientos y obras monumentales.
Cena y alojamiento en la motonave.